domingo, 19 de mayo de 2013

Do you remember the last time?

Cuando fui al concierto de Pulp en el Primavera Fauna el año pasado, la máxima expectativa era ver a Jarvis Cocker contorneárse al ritmo de Common People. Sin embargo, tuve más que eso...

No sólo por la buena compañía o los otros artistas, si no más bien por azar y algo de ridiculez.

Era la hora y Jorge González ya había terminado de cantar, así que todos nos preparábamos para el espectáculo. Cuando al fin comenzó el concierto con Do you remember de first time? La masa me arrastró casi haciéndome volar por los aires, y así habría sido, de no ser por una mano que capturó la mía entre la multitud.
Por más que busqué un rostro, no supe distinguir a quién pertenecía la mano que entrelazaba y así transcurrieron las dos primeras canciones hasta que tal como vino se fue.

En estos días de otoño y soledad, no puedo evitar recordar que esa fue la última vez que sostuve la mano de alguien...

"Esta ternura y estas manos libres
¿a quién darlas bajo el viento? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie."
(J. Cortázar)
 

martes, 1 de enero de 2013

Para 2013

Hace un año, cuando se me vino esta fecha encima, hice una listita de las cosas que quería lograr. Motivaciones simples y medianamente ambiciosas. Creo que sería prudente repasarlas para ver qué salió mal...a ver si algo sale del "ensayo y error"

  • Cuidar el amor
Lo cuidé tanto que de hecho no se lo dí a nadie. Creo que el tipo siempre lo supo y por eso me dejó a la primera excusa que tuvo. Este episodio amerita entrada por si solo.
  • El esperado contrato millonario que pavimentará mi estabilidad laboral.
Esto sí lo conseguí, aunque los millones no se ven, sí logré contrato y estabilidad laboral, extensiva hasta 2013. Ejalé
  • La llave a la independencia.
Sin el techo que me proveía el ex y con un trabajo al lado de la casa de los padres, la independencia salió corriendo con mejor rumbo...
  • Energía para seguir haciendo deporte
Logrado, de hecho, hasta voy al gimnasio (¿una vez por semana cuenta?)
  • Tiempo para, al fin, tomar clases de baile
Lo intenté, lo juro, pero el horario me era imposible y mi alma fue completamente consumida por el trabajo.
  • Aprender a dominar los tacones
Totalmente logrado. Aguanto días laborales y tertulias recatadas. Para todo lo demás: pata pelada.
  • Escribir más y mejor.
Suspiros
  • Aprender a tocar el ukelele y la melódica
Nada de esto, aunque compré una melódica de dos lucas en la calle, son pocos los sonidos que le he sacado.

Muy bien, en síntesis: 4 de 6. Yo gano.

Queda claro que este año es imposible aplazar más los puntos pendientes y hasta le agregaría un par:
  1. Aprender a manejar
  2. Terminar los chorromil libros que tengo pendientes por leer
  3. Reunirme con amigos al menos una vez por semana, a como de lugar. 
Veamos qué tal me va con eso.




 Algo se va logrando...

No más amarillo

El leopardo rosado es mi opción para este año


¡Feliz 2013 para todos!

domingo, 28 de octubre de 2012

Los posters en la pared

No creo ser capaz de redactar un texto que haga justicia a mis sentimientos.

Tal vez masticarlo durante un tiempo me daría la perspectiva necesaria, pero me arrebataría la emoción.

Anoche, tras quince años de total devoción, pude ver en vivo a la banda de mi vida. Deben haber sido los noventa minutos más fugaces que he experimentado. Cada canción se me atropellaba con la siguiente y la consecución me parecía tan vertiginosa que no alcanzaba a tocar el suelo para saltar de nuevo.

Todo era como en una película. No sé si por mi triste sentido de la contemplación o todos los antialérgicos que tomé, la noche adquirió un halo de irrealidad mezquina y engañosa. Estaba feliz, pero no segura de estar, completamente.

Cuando terminó,  lo único que pensaba era en asirlo de alguna manera, todo parecía tan lejano, insignificante. Así que pensé que tendría que conocer a la banda. Lo merecía, más que nadie. Lo deseaba más que nadie ¿por qué entonces sería tan difícil?

Esperé fuera del teatro luego del show, sólo para verlos salir en la camioneta a toda velocidad...

Pero el sentimiento no se desvaneció, yo lo merecía...

Así que fui al hotel. Sola, en plena alameda, sin ningún fan o indicio de que ellos aún estarían ahí. Me quedé cerca de una hora en la calle frente al edificio mirando la entrada, tratando de razonar por qué estaba ahí, tomando en cuenta de que los tipos bien podrían ya haber partido.
Aún así, esperé. Esperé hasta que ocurrió la magia.

En un instante la entrada del hotel se llenó de camionetas y autos. Y como estaban justo frente a la puerta principal, entré en las inmediaciones del hotel y me senté junto a la puerta de entrada. Junto a mí, Simon Gilbert se puso a fumar un cigarro.
El corazón me dio un salto. Idiota, no llevé ningun disco de la discografía completa en mi pieza. Hurgué en mi cartera y encontré los stickers del concierto. Simon entró y me acerqué a uno de los tipos de la camioneta, quien me dijo que la banda se iba y saldrían por esa puerta en cualquier momento.
Y así fue.

Cuánta felicidad y torpeza al pedirles la foto.
Cuánta felicidad y torpeza al pedirles el autógrafo.
Cuánta felicidad y torpeza desde entonces...


El mismo de los posters en la pared...
 
PD: Esto debió ser publicado el 19 de octubre. Me atengo a la relatividad del tiempo

martes, 10 de julio de 2012

A la fuerza

Lunes 09: Dieta falsa.

La otra noche vi una vez más "Devil wears Prada". Creo que la única enseñanza que me dejó, aparte de lo del color cerúleo (como me indicaron amigas del twitter), fue que debo bajar de peso.
La inspiración por la delgadez me llevó a preguntarle a Maho sobre recomendaciones alimenticias. Así que luego de informarme, desperté con convicción por la vida sana.
Comencé el día con yogurt acompañado de avena y fruta, y hasta me animé a retomar un poco de yoga.
De igual forma, mi dieta fue super falsa. Luego del desayuno, el almuerzo incluyó sopa de mariscos y gyosas; y para la once: manjarate, dulces obsesión, merenguito... todo coronado con pizza para la cena.
La constancia no es lo mío, está claro, pero culpo a las hormonas y al gobierno anterior.


Mi resfrío ha cedido a punta de drogas y al fin salí a dar un paseo en bicicleta.

Hoy no hay dibujo mío porque me da flojera, pero les dejo una ilustración de mi amiga Perlita. ¡El miércoles iremos a ver a 31 minutos en vivo!



Un día Perlita me dijo "Apúrale Bananín" en medio de una jornada laboral y desde entonces se convirtió en nuestro pet name. La banana también es la responsable de mi portada "Delirios del té"

Más cosas de ella acá: http://cuadernodehazyy.wordpress.com/


PD: Espero que para mañana el resfrío sea sólo un recuerdo, porque en verdad me muero por salir de la cama. ¡Achú!

lunes, 9 de julio de 2012

Vacaciones

No hay nada que haya esperado tanto este año como las vacaciones de invierno. Las de verano nisiquiera son una posibilidad porque soy incapaz de mirar el futuro más allá de una semana.

Así que, como todas las cosas largamente esperadas, cuando al fin llegaron me costó creerlo.

El tiempo me rehúye asi que pensé que la mejor manera de conservar algo de pasado era tomar nota. Siempre me propongo lo mismo, pero ahora no estaría mal concretarlo, para variar un poco.

Día 1: Viernes por la tarde.

Almuerzo con los amigos del trabajo en Bariloche. Claro que el almuerzo, como todo lo que se relaciona con mi trabajo, no estuvo excento de drama, ya que inicialmente ibamos a otra parte pero a una de las colegas se le ocurrió invitar a la mesa enemiga. Mis amigos, tan sensibles, decidieron que lo mejor era salir arrancando a otro lugar.
Luego de parrilladas y milanesas con papas fritas, mis amigos se fueron a la playa y me quedé con D. recorriendo en la librería.

Cuando salimos de ahí, en el paradero de la micro, nos encontramos con la alumna más detestada de mi amigo. La parte graciosa es que ella anteriormente ya nos había visto juntos en providencia. Así que el rumor de nuestro amor ya es un hecho entre los primeros medios del colegio en el que trabajo. Cuando la niña subió a la micro, nos sacó una foto. Es lo más cerca que he estado de la fama.

Día 2: Sábado en Patronato.

El superávit laboral se tradujo en un déficit de estilo. Así que ayer mi santa madre me acompañó por todo patronato en búsqueda de algo que se me perdió en algún lugar entre marzo y julio. Tal vez antes.
De vuelta del desenfreno consumista, ya me sentía agripada, así que me quedé en cama el resto del día. Incluso mientras mi familia entera se fue a cenar fuera.
Desperté aún peor lo que decantó  en...

Día 3: Domingo en cama.

Creo que algo tuvo que ver el último cigarro que fumé. El dolor de cabeza de la noche anterior no se fue así que me esmeré en tratar de dormir para que se fuera. Todo lo que alcancé a soñar tuvo que ver con trabajo, quisiera poder alejarlo de mi mente aunque fuese un día.
El dolor de cabeza siguió, ya no sé si por resfrío o por insistencia de sueño. El asunto es que no pude hacer más que quedarme en cama al estilo bella durmiente.
Tras jarabes, pastillas y sopa de mariscos, pude recuperar en algo el espíritu, asi que aproveché de ordenar mi ropa y ver una película.





Espero poder salir a dar un paseo en bicicleta mañana. Snif.

lunes, 2 de julio de 2012

Refugio

Y, como siempre, Morrissey tuvo razón con eso de "I was looking for a job, and then I found a job...and heaven knows I'm miserable now". Tanta razón.

Miseria total.

El paso de verano a invierno me ha visto llorando en las mañanas y despertando en medio de las noches.
Quizá mi estado de topo pueda explicarme. No sabría ni por dónde empezar.

Podría contar cómo me patearon porque me olvidé de su cumpleaños y él estaba convencido de que lo engañaba con un gay.
También podría mencionar cómo el tiempo me consume, las penas compartidas en mi mesa de trabajo, los cerros de pruebas acumulándose por revisar, los desaires, las batallas ganadas, las guerras perdidas.

Creo que me refugiaré aquí. Tal vez me salve de la desaparición total.